La AIF celebra en Granada un nuevo grupo de discusión sobre el ecosistema cultural de la fotografía en España
El martes 7 de abril de 2026, la Asociación Ibérica Fotográfica / Territorio Foto celebró en Granada un nuevo grupo de discusión vinculado al estudio sobre el ecosistema cultural de la fotografía en España, una investigación orientada a analizar la situación actual del sector, contrastar los datos obtenidos en la fase cuantitativa y profundizar en las condiciones reales en las que trabajan sus distintos agentes.
La sesión reunió a profesionales procedentes de ámbitos especialmente relevantes para comprender la complejidad del ecosistema fotográfico: universidades, centros públicos de formación artística, agrupaciones fotográficas, espacios culturales, administraciones públicas, festivales, autores y profesionales del sector cultural de la fotografía. Esta pluralidad permitió abordar la fotografía no solo como disciplina artística, sino como lenguaje contemporáneo, práctica social, herramienta educativa, objeto cultural, campo profesional y sistema de relaciones.
En el grupo participaron Cristina García Jaramillo, en representación de los centros públicos de formación artística; Daniel Belinchón, responsable de la investigación y coordinación del proyecto; Esperanza Manzanera, vinculada al ámbito de las agrupaciones y asociaciones fotográficas; Francisco Baena, desde la perspectiva de los espacios culturales, centros de arte, espacios híbridos y administraciones públicas; Francisco José Sánchez Montalbán, autor, profesional del sector cultural de la fotografía y profesor universitario; Isidro López Aparicio, artista, investigador y profesor universitario; y Marian del Moral, vinculada al ámbito universitario y festivalero.
Durante la sesión se abordó una de las cuestiones centrales del estudio: la fotografía en España muestra una gran capacidad de activación cultural, pero todavía no cuenta con una estructura suficientemente consolidada ni con un reconocimiento institucional equivalente a su presencia real en la sociedad. La conversación permitió contrastar esta idea desde distintas posiciones profesionales, señalando que el problema no es la ausencia de actividad, talento o compromiso, sino la falta de una arquitectura común que permita ordenar, conectar y sostener esa actividad en el tiempo.
Uno de los temas más destacados fue la necesidad de reconocer la fotografía como un lenguaje transversal de la cultura contemporánea. En la conversación se señaló que la imagen fotográfica forma parte de la comunicación cotidiana, de la construcción de identidad, de la memoria personal y colectiva, de los procesos educativos y de las nuevas formas de relación social. Sin embargo, esa centralidad no siempre se traduce en políticas culturales específicas, líneas de financiación adecuadas, programas de alfabetización visual o estrategias públicas capaces de atender la importancia social de la imagen.
La alfabetización visual apareció como una prioridad clara. Los participantes subrayaron que el uso masivo de fotografías e imágenes en la vida cotidiana no implica necesariamente capacidad crítica para interpretarlas. La fotografía está presente en redes sociales, medios de comunicación, prácticas educativas, archivos familiares, discursos institucionales y entornos digitales, pero sigue faltando una formación sistemática que ayude a comprender sus usos, sus riesgos, su potencia expresiva y su impacto cultural. En este sentido, el grupo insistió en la necesidad de incorporar la cultura visual de forma más clara en los ámbitos educativos, formativos y de mediación cultural.
La conversación también puso sobre la mesa la situación de precariedad que atraviesa buena parte del sector cultural de la fotografía y, en general, del ámbito de las artes visuales. Se abordaron cuestiones como la dificultad para vivir de la creación, la escasa estabilidad económica de muchos proyectos, la dependencia de subvenciones inestables, la falta de circuitos sólidos de exhibición, las limitaciones de la contratación pública, la necesidad de revisar los marcos de financiación y la importancia de avanzar hacia modelos que reconozcan mejor el trabajo artístico, investigador, educativo y de mediación.
Uno de los puntos más relevantes del grupo fue la reflexión sobre la necesidad de pasar de una lógica de esfuerzos individuales a una lógica de red. En Granada se habló de universidades, festivales, centros culturales, asociaciones, escuelas y profesionales que, en muchas ocasiones, desarrollan actividades valiosas pero desconectadas entre sí. La creación de vínculos estables entre estos actores permitiría mejorar la circulación de proyectos, ampliar los públicos, aprovechar mejor los recursos existentes, generar transferencia de conocimiento y reforzar la posición de la fotografía dentro de las políticas culturales.
También se debatió sobre el papel de los espacios culturales y de las universidades como agentes estratégicos. Los centros de arte, los festivales y las instituciones universitarias pueden actuar como plataformas de exhibición, investigación, mediación y legitimación, pero para ello es necesario que existan marcos de colaboración más claros y sostenidos. La fotografía, por su propia naturaleza híbrida, puede conectar creación, educación, investigación, archivo, territorio, memoria y ciudadanía, siempre que se le reconozca ese potencial y se generen las condiciones para desarrollarlo.
El grupo de Granada permitió además abrir una reflexión especialmente importante sobre la relación entre fotografía, artes visuales e industria cultural. A diferencia de otros ámbitos más consolidados desde el punto de vista industrial, la fotografía opera muchas veces en un espacio intermedio: participa del arte contemporáneo, de la comunicación, de la documentación, de la educación, del archivo, de la práctica amateur, del mercado cultural y de la vida cotidiana. Esta condición híbrida es una fortaleza, pero también dificulta su reconocimiento administrativo, profesional y económico.
Desde la AIF, este grupo de discusión forma parte de una serie de encuentros cualitativos que buscan contrastar los resultados del estudio con la experiencia directa de agentes que trabajan en el sector. La finalidad no es solo describir una situación, sino identificar líneas de acción que permitan fortalecer el ecosistema cultural de la fotografía, mejorar su articulación, generar herramientas compartidas y abrir nuevas posibilidades de colaboración entre territorios, instituciones y profesionales.
Con este nuevo grupo de discusión, la AIF avanza en la elaboración del estudio sobre el ecosistema cultural de la fotografía en España y en el desarrollo de la guía formativa Fotografía con ojo. Siete pasos para no avanzar a ciegas en el ecosistema cultural de la fotografía, concebida como una herramienta de orientación para autores, profesionales, festivales, espacios culturales, agrupaciones, centros formativos y agentes que trabajan en el ámbito de la cultura fotográfica.
