Grupo de discusión Alcalá de Henares

Grupo de discusión Alcalá de Henares

La AIF celebra en la Universidad de Alcalá de Henares un grupo de discusión sobre el ecosistema cultural de la fotografía en España

El pasado 23 de marzo de 2026, la Asociación Ibérica Fotográfica / Territorio Foto celebró en la Universidad de Alcalá de Henares un nuevo grupo de discusión vinculado al estudio sobre el ecosistema cultural de la fotografía en España, una investigación orientada a conocer con mayor profundidad cómo se articula actualmente el sector, cuáles son sus principales fragilidades y qué oportunidades pueden abrirse para fortalecer su desarrollo en los próximos años.

La sesión reunió a profesionales procedentes de distintos ámbitos de la cultura fotográfica: administración pública, creación, formación, edición, gestión de espacios culturales y asociacionismo. Esta diversidad de perfiles permitió abordar la fotografía no solo como práctica artística, sino como un campo cultural amplio en el que conviven autores, festivales, escuelas, agrupaciones, espacios expositivos, publicaciones, administraciones y públicos.

En el grupo participaron Luis Mariano González, técnico de Cultura del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, director del Festival de Cine de Alcalá durante más de dos décadas y actual segundo de la Concejalía de Cultura; Ana Palacios, fotógrafa y responsable del espacio cultural La Mirilla; Nacho Izquierdo, fotógrafo, editor gráfico de la revista Caption Magazine y director de la PhotoEscuela Cabanillas del Campo; Esteban Martínez González, artista y director de la Escuela de Arte Alberto Corazón, donde se imparte el Grado Superior de Fotografía; y Angélica Suela de la Llave, fotógrafa y presidenta de la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, la agrupación fotográfica más antigua de España.

Durante la conversación se abordaron algunas de las cuestiones centrales que está poniendo de manifiesto el estudio: la intensa actividad cultural existente en torno a la fotografía, la fragilidad de muchas de sus estructuras, la dificultad para sostener proyectos en el tiempo, la dependencia de recursos públicos inestables, la necesidad de mejorar la relación con los públicos y la urgencia de generar redes más sólidas entre actores que, en demasiadas ocasiones, trabajan de forma aislada.

Uno de los asuntos más presentes fue la distancia entre la energía real del sector y su escasa estructuración. La fotografía produce exposiciones, talleres, publicaciones, festivales, actividades formativas, proyectos territoriales y espacios de encuentro, pero muchas veces lo hace desde modelos frágiles, sostenidos por el esfuerzo personal, el voluntarismo o la capacidad de resistencia de quienes impulsan los proyectos. Esta tensión entre vitalidad y precariedad aparece como una de las claves para comprender el momento actual del ecosistema.

También se señaló la importancia de reforzar los vínculos entre formación, creación y programación cultural. La presencia de centros públicos de enseñanza artística, escuelas municipales, universidades, espacios independientes y festivales abre posibilidades de colaboración que podrían mejorar la profesionalización del sector, facilitar la circulación de proyectos y acercar la fotografía a nuevos públicos. En este sentido, la conversación puso de relieve que muchas iniciativas ya funcionan como nodos de mediación, aprendizaje y participación, aunque todavía no exista una arquitectura común capaz de conectar todo ese potencial.

Otro eje relevante fue el papel de los públicos. La discusión permitió constatar que la fotografía cuenta con una enorme presencia social, pero que todavía faltan herramientas compartidas para conocer mejor quién participa, cómo se relaciona con las actividades fotográficas y qué impacto cultural, educativo o territorial generan los proyectos. La necesidad de avanzar hacia métricas más claras y comparables apareció como una cuestión estratégica para mejorar la toma de decisiones, fortalecer la interlocución institucional y aumentar el reconocimiento público de la fotografía.

El grupo abordó asimismo la situación de los autores y profesionales, especialmente en relación con los honorarios, la producción de exposiciones, la circulación de obra, los derechos de autor, la mediación y la sostenibilidad económica de las trayectorias. La conversación dejó claro que la creación fotográfica no puede entenderse únicamente desde la producción de imágenes, sino desde un conjunto de condiciones materiales, profesionales y culturales que determinan la posibilidad real de desarrollar una carrera o sostener un proyecto a medio y largo plazo.

Desde la AIF, este grupo de discusión forma parte de una serie de encuentros cualitativos destinados a contrastar los datos del estudio con la experiencia directa de personas que conocen el sector desde dentro. Su objetivo no es únicamente diagnosticar problemas, sino identificar líneas de trabajo que permitan avanzar hacia un ecosistema más conectado, más profesionalizado y más consciente de su valor cultural.

Con este grupo de discusión, la AIF continúa avanzando en la elaboración del estudio sobre el ecosistema cultural de la fotografía en España y en la futura guía formativa Fotografía con ojo. Siete pasos para no avanzar a ciegas en el ecosistema cultural de la fotografía, concebida como una herramienta de orientación para autores, gestores, festivales, espacios culturales, agrupaciones y profesionales que trabajan en el ámbito de la cultura fotográfica.